Agradecer para despedir el año

En el último post del año, debo hacer un recuento de pérdidas y ganancias para valorar las enseñanzas y aplicarlas al próximo ciclo del calendario. ¿Me acompañas?

 

 

Cuando estaba en el peor momento de mi divorcio, me topé con una carta que escribía una mujer a quien sería su ex y me dejó marcada: era un recuento de las cosas buenas que él le había aportado y los aprendizajes que había obtenido de lo malo. Por mucho que reconociera el mérito de esa catarsis, mi situación no me permitió imitarla. Sin embargo, sí conseguí adoptar la costumbre de hacer un resumen de mis experiencias independientes y una síntesis final al concluir el año.

Por ejemplo: comencé el 2019 con la certeza de que sería un año productivo porque ya estaba pactado editar Estilo y Poder, estaba comprometida a escribir un ensayo para otro libro de moda y tenía varios compromisos en el primer semestre para dar cursos y conferencias, además de seguir con la gran pasión que me provoca la revista de la cual soy, orgullosamente, directora: Harper´s Bazaar. Es decir, lo que correspondía a mi voluntad y entrega, estaba ya sembrado. Sólo faltaba contar con la salud y las circunstancias favorables para cumplir con esos proyectos y ya tendría el éxito profesional esperado. Que conste que no digo, ni pensé, en que los lectores, clientes o alumnos estuvieran a mi favor. Sólo esperaba que mi trabajo pudiera salir a la luz en tiempo y forma y con ello ya me sentiría agradecida.

 

 

En mi vida familiar también tenía algunas metas, especialmente con mi hijo adolescente, quien no siempre valora o acepta mis objetivos. Ahí, debo reconocer, hay un área de oportunidad importante para mí (quizá para él también), en donde la individualidad y la diferencia de gustos juega un papel primordial para entender que lo importante para mí no es, necesariamente, lo que hará feliz hoy, o en el futuro, a este joven que tanto amo. Así y todo, puedo cerrar el ciclo con números negros, pues si bien nada es como imaginé, siempre hay un lazo afectuoso que sustenta no sólo los aciertos y logros, sino también los retos futuros. Sin duda el amor hacia un hijo es la escuela más intensa del universo.

Con el paso de los años, la salud se hace presente con algunas llamadas de atención. Por primera vez en mi vida me puse a régimen por haber subido unos kilos y supe lo que miles de mujeres comentan y sufren con las dietas. Mi tiroides ya no está del todo bien y, por lo tanto, el organismo noble de antes no responde igual. Sé que mientras más pasa el tiempo, habrá que cuidarse más no sólo con la calorías, sino también con el estrés, el ejercicio y las horas de descanso.

 

 

No obstante, si hay algo que hace mayor mi balance positivo es la presencia de mujeres que me han dado apoyo, estimulo y cariño. Hoy más que nunca creo que la cooperación entre nosotras y agradezco a mis amigas de siempre y a las nuevas, que hoy sea mejor persona gracias a su amor y la confianza que han depositado en mí.

También he tenido sueños frustrados, me he sentido incomprendida o tratada injustamente. Pero han sido mayores las oportunidades en donde me he visto valorada, protegida y en pleno proceso de aprendizaje.

 

 

No puedo más que decir que el 2019 ha sido un año maravilloso y agradezco, de corazón, que tú hayas estado en él para darme el privilegio de vivirlo en tu compañía. Por favor, hagamos mucho juntos para que el 2020 sea aún mejor.

#Knowtherules  #Breaktherules

 

Fotografías: SHOWbit.

 

 

 

 

 

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