¿Cómo presentarte a una entrevista de trabajo?

Vestirte bien, tener la actitud adecuada y decir lo que quiere escuchar el entrevistador puede hacer la diferencia para obtener el puesto de tus sueños.

Empecemos por lo que no debes hacer. Por favor, evita llegar tarde, mal vestida y sin tu CV a la mano (aunque lo hayas mandado por mail). De hecho, no estaría mal que dejaras el vaso de café en la basura y pongas tu teléfono en silencio antes de entrar a conocer a quien te hará la entrevista. Ah, ¿te mencioné que necesitas haber hecho la tarea?

Como en cualquier entrevista, la que se lleva a cabo para obtener un trabajo requiere de una preparación. Antes de presentarte a las oficinas a mostrar tus aptitudes y describir tu experiencia profesional, debes haber hecho una investigación sobre la empresa, la persona que te va a entrevistar y la manera en que visten las mujeres que tienen un puesto similar al que aspiras en esa compañía.

Esa labor previa te va a dar la información para llegar con el outfit adecuado, hacer los comentarios pertinentes y elaborar tus preguntas sobre el puesto, las políticas empresariales e incluso ser capaz de decir un comentario halagador a quien te entrevista. ¿A quién no le gusta recibir un cumplido?

Cuida que tu comunicación no verbal (postura, mirada, manera de caminar y de sentarte) hable de tu seguridad. Pero igualmente importante será lo que digas: exprésate claramente, con energía y a un ritmo normal, siempre con la mirada puesta en los ojos de tu interlocutor.

No olvides estar presente al 100%, sin tratar de adivinar lo que tu entrevistador piensa de ti ni intentar impresionar a nadie. Sé sincera, pues lo mejor que te puede pasar es que te contraten por ser tú misma. De otra manera, vas a terminar fingiendo ser alguien distinta la mayor parte de tu día.

Concluye la entrevista dando las gracias por haber sido considerada y asegurando que te haría muy feliz ser parte de ese equipo. Despídete con un apretón de mano firme y deja que ese trabajo sea tuyo.

Fotografía: SHOWbit