¿Qué te detiene para conseguir tu sueño?

 Hoy pensarás que no poder salir desacelera la llegada a tu meta, pero quizá es todo lo contrario: es momento de revisar tu camino, hacerte para atrás, darte la vuelta en U o cambiar la ruta. Porque esta pausa es para que medites sobre lo que realmente deseas.

 

 

“Te lo digo Juan, para que escuche Pedro”, era el típico dicho de las tías cuando querían hacerte llegar un consejo sin que pareciera que se estaban metiendo en temas que no eran de su incumbencia. Bueno, pues debo decir que así me ha llegado el mensaje a mí. Primero, haciendo que una amiga muy cercana se convirtiera en budista y su afición por meditar se tornara en la actividad más importante de su vida. Después porque en mi clase de yoga, de vez en cuando, había un espacio para meditar que me gustaba mucho. Más adelante porque entre los audio libros que regala Audible cuando estás inscrita, había uno de meditación y los otros temas no me encantaban. Pero llegó finalmente un mensaje de mi maestra de yoga que, en plena cuarentena, me invitaba a formar parte de un grupo de meditación de Deepak Chopra al cual me sumé y he disfrutado muchísimo.

 

Como si hubiera sido una larga sequía, ese efecto dominó ha continuado teniendo efecto. Está claro que la vida se encargó de dejarme ver que me hacía falta una inmersión en el mundo espiritual del que muchas personas alimentan su alma y que yo había tratado de llenar con mi fe católica. El resultado es que he visto más allá de mis narices y hoy me encuentro en búsqueda de más y mejores caminos para ejercitar esa parte de mi vida que había quedado rezagada.

 

Lo que quiero decir es que hay sueños que ni siquiera te has permitido tener. Como este ejemplo de la meditación dirigida que ha sido un remanso de paz para mí. Pero hay otros que seguramente has traicionado por ganar dinero, la aceptación social o, simplemente, por no creer en ti misma.

 

¿Fue miedo, pereza, inseguridad o falta de agallas lo que ha impedido seguir tu llamado? Pues déjame decirte que hoy tienes una oportunidad de oro para revalorar si puedes reavivarlo y cumplirlo. Quizá es que el virus es un recordatorio de que la vida es corta y un contagio puede ser la diferencia entre realizar nuestras metas o quedarnos a la mitad; o porque es justo tiempo de meditar lo que necesitabas para restablecer tus prioridades y concentrar tus fuerzas hacia donde te lleva la pasión, el punto es que no dejes pasar esta gran oportunidad de revisitar quién eres y lo que quieres.

 

Ser repostera, diseñadora de imagen, traductora, mamá, maestra, cronista de viajes, publicista o lo que sea, es un deseo alcanzable. Hoy puede ser el primer día del resto de tu vida y tu profesión. Lo mismo va por tu hobby o tu anhelo de hacer la diferencia socialmente. Este es el momento de ver que te hará relevante y es justamente lo que hará la diferencia, no sólo en tu vida, sino en la nuestra y la de México. ¡Ve por ello!

#Knowtherules   #Breaktherules

Fotografía: SHOWbit