¿Se te dificulta pedir ayuda? Descubre las razones y soluciones

Pedir ayuda no tiene nada de malo. ¿Entonces por qué te avergüenza hacerlo? Aquí las razones y las soluciones…

 

 

Parecería humano pedir ayuda. De hecho, en un caso de emergencia, como cuando alguien sufre un ataque de epilepsia en tu presencia o te roban el bolso, sin pensarlo tu grito es para pedir ayuda. Sin embargo, en situaciones menos drásticas, suele ser complicado buscar a alguien que te tienda una mano. ¿Te has preguntado por qué?

 

La razón principal es, sin duda, que pedir ayuda te hace estar en un sitio vulnerable. Es decir, necesitar de alguien más te puede parecer un signo de debilidad. Nada tan apartado de la realidad. Sólo piensa, cuando alguien te busca para pedirte un consejo o solicitarte que actúes para auxiliarle, ¿te sientes superior? ¿Acaso te burlas internamente de su fragilidad y te regodeas por tu fortaleza? ¿Verdad que no?

 

Cuando alguien te solicita tu ayuda te hace sentir valiosa y habilitada para buscar una solución a través de tus fortalezas. Es una manera de valorarte y darte una importancia, lo cual resulta halagador y estimulante, además de que trae como resultado que, la mayor parte de las veces, quieras auxiliar.

 

El punto es que pedir ayuda, es un rasgo de salud mental, porque reconoces que necesitas algo que sola no te ha sido fácil lograr. Sumar a alguien a tu situación de vulnerabilidad es una manera de acelerar la sanación de tu conflicto.

 

¿Cómo elegir a la persona adecuada para que te ayude? Es muy curioso que en el sendero de las relaciones sociales, tú has ido leyendo inconscientemente las fortalezas y debilidades de quien te rodea. Sabes, por ejemplo, quién es apto para apoyarte a resolver un lío laborar o la amiga adecuada para liberarte de una relación tóxica. Lo que resulta más complicado, como ya hemos visto, es alzar la mano en el momento preciso sin auto juzgarnos y devaluarnos por hacerlo. Nos decimos que somos débiles, tontas, dependientes, abusivas o molestas, cuando lo que nos sucede es totalmente humano y aceptable. Hay quien sabe más de economía, el que conoce de abuso moral o la persona cuyas relaciones profesionales facilitarán que mejore tu condición. No estás sola y no es pecado querer recargarte en tus amigos y familiares, incluso en los que a pesar de nos ser tan cercanos, por cuestiones afortunadas para ti, se encuentran en un lugar o una situación en la que pueden decir o hacer algo para desenredar tu conflicto.

 

Si sientes que necesitas de alguien, llámalo y sé sincera y directa para que la respuesta sea de la misma forma. No te sientas mal por algo que puede traer una carga importante de solidaridad y cariño. Agradece si se te concede y aprende que pedir ayuda es algo importante, tanto como lo es darla.

 

#Knowtherules  #Breaktherules

 

Fotografía: SHOWbit

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